Gualeguaychú, el Carnaval del país

Gualeguaychú, con cerca de noventa mil habitantes es la tercera ciudad de la provincia de Entre Ríos, ubicada a doscientos veinte kilómetros de Buenos Aires, recostada sobre el Río Gualeguaychú y a ocho kilómetros del Río Uruguay, y cuenta con cantidad y variedad de playas, campings y lugares para acampar.

El Carnaval de Gualeguaychú es el Evento a cielo abierto mas importante de la temporada veraniega del país.

El “Corsódromo” es un escenario al aire libre, único en el país, con capacidad para treinta y cinco mil personas cómodamente sentadas.

Está ubicado en el Parque de La Estación, un espacio recreativo de 7,5 has. Este lugar permite un lucimiento del espectáculo ya que proporciona una perfecta visión hacia la pasarela de desfile de quinientos metros de largo por diez metros de ancho.

Cuenta con Sectores Vip con terrazas, sillas y mesas, confortables tribunas con ubicación individual, instalaciones sanitarias, servicios gastronómicos, sonido digital, seguridad, salidas de emergencia, y áreas de estacionamiento

Breve historia del Carnaval de Gualeguaychú

Desde fines del siglo XIX Gualeguaychú, al igual que otros pueblos de la provincia, tuvo en sus corsos, máxima expresión de alegría y diversión colectiva. En un principio, el corso se desarrollaba por las tardecitas, ya que la ciudad no contaba con adecuada iluminación (la energía eléctrica recién llegó en 1907).

En las primeras décadas del siglo XX, los corsos que se extendían por calle 25 de Mayo desde Rocamora hasta Mitre, alcanzaban un esplendor comparable al actual. El paso por dicha arteria, se hacía de ida y vuelta. Numerosos palcos instalados por las familias cubrían las veredas desde una punta a la otra del circuito, casi sin separación entre unos y otros. Sus dueños competían para tener el palco mejor engalanado e iluminado. Numerosos carruajes poblaban el circuito llevando a las niñas mas bonitas, con sus trajes de fantasía. Era tal la cantidad de serpentina y papel picado utilizado en todo el trayecto, que a menudo los cocheros debían detener la marcha para desatascar los ejes. Los jóvenes intercambiaban con las niñas los clásicos ramitos de flores, que muchas veces servía como pretexto para iniciar una relación.

Alrededor de 1930, se construye en el centro de la ciudad, una enorme pasarela de madera que se extendía por encima del circuito entre ambas veredas de la 25 de Mayo y en cuya parte superior actuaban las orquestas, murgas y conjuntos. En las décadas siguientes, años 30 y 40, se impusieron las murgas tradicionales, que al igual que las uruguayas de hoy día, cantaban sus canciones y eran autoras de sus propias letras que contenían numerosas apreciaciones y críticas sobre temas del momento en la ciudad. Los cánticos ocurrentes y la gracia de los escoberos, diablos y demás figuras, otorgaban atractivo a las numerosas agrupaciones que venían al centro desde todos los barrios. Por entonces, estos conjuntos se nutrían exclusivamente de la periferia de la ciudad y no contaban con presencias femeninas. En las décadas siguientes, la irrupción de las murgas con cornetas de caña y papel, enterró a las ingeniosas y divertidas murgas cantadas, con lo que el corso comenzó a languidecer lentamente. Para mediados de la década del 70, parecía que el carnaval de Gualeguaychú nada mas tenía para ofrecer. Y por si algo faltaba para restarle atractivo, numerosos juegos además del de agua, habían degenerado en violencia, por lo que poco a poco, las familias se iban alejando de nuestros corsos.

¿Qué es lo que operó la transformación asombrosa que llevó a nuestros corsos al rango de los mas deslumbrantes del país? Varios factores: En primer lugar, en Gualeguaychú se celebra desde 1959, un desfile de carrozas estudiantiles. Participando en él, nuestros estudiantes desde ese entonces, aprenden a crear, pintar, decorar, armar, diseñan, sueldan, iluminan, y en general crean obras magníficas aprovechando elementos constructivos que la gente les regala o simplemente tiran por inútiles. Es decir, que la mayor parte de los gualeguaychuenses de 50 años para abajo, alguna ve han hecho carrozas o ayudado en las mismas. Esto, con el paso de los años, le ha dado a Gualeguaychú una especie de profesionalidad colectiva, que algún día tenía que manifestarse en otra forma. Y entonces aparece en el tiempo, la unión de las circunstancias que hicieron posible a ese pueblo artístico y talentoso manifestarse y proyectarse en algo mas trascendente. En el año 1978 un comerciante propietario por entonces de un supermercado que se encontraba en 25 de Mayo y Caseros, propone una nueva forma de organizar nuestros corsos. El mismo había financiado en los años anteriores, la comparsa que llevaba el nombre del supermercado y a la vez su propio apellido (Daroca) al revés: Acorad. La Comparsa Acorad había sido un éxito resonante porque revolucionó nuestros tradicionales corsos en los que predominaban las viejas murgas. Pero el esfuerzo financiero difícil de sobrellevar, más la creciente de ese año 78 que inundó su negocio, hicieron que Daroca se diera por vencido. Sin embargo eso le sirvió para darse cuenta que si queríamos mejorar el nivel del carnaval, había que organizarlo de otra forma.

En primer lugar, proponía que se cobrara una entrada. Hasta entonces los corsos eran gratis. Y proponía que la recaudación fuera para los que presentaban espectáculos. Y para ello el corso debían organizarlo los propios actores. Pero para que no se transformara en un negocio lucrativo, exigía que estos actores que presentaran espectáculos y organizaran el carnaval, no fueran personas particulares, sino instituciones. El Intendente de entonces aceptó la modificación, por lo que se llamó a todas las instituciones y entre varias de ellas, eran 15 aproximadamente, se formó la primera comisión de corsos, bajo la nueva organización. Al primer corso lo organizaron en 1979. Entre ese año y el siguiente empezó a levantarse el nivel. Influyó mucho que esta nueva Comisión de Corsos trajo muchas comparsas de prestigio, como las de Corrientes, otras de Brasil, etc. y ello produjo un efecto de contagio.

El gran estallido se produjo en 1981, en cuyo corso las comparsas de Gualeguaychú, dieron un salto en la elevación de su calidad que alcanzó de golpe un brillo muy cercano al actual. Pero antes de 1981 ya habían nacido algunas de esas comparsas, como Papelitos del Oeste (1977) y O’ Bahía (1980). En 1981 aparecen las restantes: Marí Marí, Kamarr y Ara Yeví.

• Jurado

Un jurado de 4 personas por cada fin de semana tendrá a su cargo la evaluación de las comparsas distribuidos en los siguientes cometidos: uno jurará el rubro vestuario, otro jurará las carrozas, uno evaluará la música y otro baile.

Para su integración se designarán personalidades de reconocido prestigio y antecedentes en cada una de las especialidades. No podrán integrar el jurado personas residentes en Gualeguaychú, como tampoco quienes no siéndolo, mantengan cualquier tipo de vinculación con las entidades participantes, o sus directivos, directores o integrantes.

• Entradas

Enero

Entrada general: $ 8 (anticipadas). Mayores $20. Menores de 12 años $5.

Entrada al Sector VIP: Primera y Segunda Fila $180. Tercera y Cuarta Fila $160. Quinta y Sexta Fila $140. Séptima y Octava Fila $110.

Ubicación en Tribunas: Ubicación en Tribunas pagas $6 y $5. Ubicación en Tribunas populares: sin costo adicional (Solo con el valor de la entrada)

Ubicación en Sillas: Primera Fila $12. Segunda Fila $10. Tercera Fila $ 8. Cuarta Fila $8. Quinta Fila $8.

Febrero

Entrada General: Mayores $23. Menores de 12 años $5.

Entrada al Sector VIP: Primera y Segunda fila $200. Tercera y cuarta fila $180. Quinta y Sexta fila $160. Séptima y Octava fila $130.

Ubicación en Tribunas: Ubicación en Tribunas pagas $6 y $5. Ubicación en Tribunas populares: sin costo. (Acceden con el valor de la entrada general)

Ubicación en Sillas: Primera Fila $12. Segunda Fila $10. Tercera fila $8. Cuarta Fila $8. Quinta Fila $ 8.

• Aclaraciones y reservas

La entrada general da derecho al acceso al circuito y a la ubicación en tribunas populares. Para acceder a ubicaciones en sillas o en las demás tribunas, se deben pagar las tarifas que más abajo se indican.

* Las entradas generales se venden exclusivamente en el corsódromo, las ubicaciones las pueden reservar incluso telefónicamente en:

– Club Central Entrerriano
España 283. Tel. (03446) 427-913 – De 10:00 a 12:00 y de 17:00 a 21:00 hs.

– Club Juventud Unida
Tel. (03446) (15) 64-7496 y (03446) 42-7333

– Centro Sirio Libanes
L. N. Palma 1126, Gualeguaychú. Tel. (03446) 42-7066

– Tiro Federal Gualeguaychú
Tel. (03446) (15) 40-5469 y (03446) (15) 57-6762

– Club Pescadores Gualeguaychú
Costanera Sur. Tel. (03446) 42-6564

* Reservas Sector Vip

Tel. (03446) (15) 45-7141 y (03446) 42-8260 Sr. Gastón
Calle Maestra Piccini 1066, frente al Corsódromo

Informes en:

– Municipalidad de Gualeguaychú. Oficina de Turismo
Plazoleta de los Artesanos-Paseo del Puerto
Tel. (03446) 42-2900 / (03446) 42-3668

informacion@gualeguaychuturismo.com

www.gualeguaychuturismo.com

– Casa de Entre Ríos en Buenos Aires
Tel. (011) 4326-2703

• Fechas del Carnaval

Enero: Sábados 7, 14, 21 y 28

Febrero: sábados 4, 11, 18 y 25

Marzo: sábado 4

Fuente: www.carnavaldelpais.com.ar (página oficial del Carnaval)






Un comentario sobre “Gualeguaychú, el Carnaval del país

  1. ailin castro

    holaa , estoy buscando informacion para la escuela sobre el carnaval de Gualeguaychu y quisiera saber cual es el sentido o la finalidad de ese mismo? desde ya muchas gracias , espero su respuesta…..

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