39ª Serenata a Cafayate 2013

Desde el jueves 21 al sábado 23 de febrero se realizará la 39ª edición de la Serenata a Cafayate, en la localidad de Cafayate (en el corazón de los Valles Calchaquíes), Pcia. de Salta, Argentina.

Programación

• Jueves 21 de febrero

Abel Pintos, Sergio Galleguillo, Los Izquierdos de la Cueva, Guitarreros, Tucanychaya, Los del Portezuelo, Las 4 Cuerdas, Verde Trébol, Vale 4, Solo Alquimia, Las Voces de Gerardo López, Los Cuatro Cantors, Coroico, Elpidio Herrera, Los Salamanqueros, Solano Cardozo, Ubaldo Díaz, Inti Khari, El Tigre Cayón, Escuela de Música, Ramón Giménez, Los de Cafayate, Ballet Alma Fuerte.

• Viernes 22 de febrero

Jorge Rojas, Los Huayra, Las Voces de Orán, Los Manseros Santiagueños, Melania Pérez, Matacos, Natalia Barrionuevo, Luis Leguizamón, Los Pregoneros, Pujllay, Los Jayitas, Mullieris, Julio César Ulivarri, Félix Saraviam, Ricardo Are, Orellana-Lucca, Los Melli Ríos, Ecos de mi Tierra, Los Hermanos Bravo, Marcos Arjona, Daniel D´Amico, Noelia Condori, Academia Horizontes.

• Sábado 23 de febrero

El Chaqueño Palavecino, Los Tekis, Peteco Carabajal, Mariana Cayón, Pitín Salazar, Claudia Pirán, Marcelo Toledo, Grupo Imán, Los Ceibales, La Yunta, Juglares, Mauricio Tiberi, Yacoraite, Los Liendro, Rocío Rueda, Rufina Chachagua, Cafayate Canto.

Todos los días: La Rosaura, El Bagualero Vázquez. Humor: El Capuchón González y Dúo La Risa.

Los accesos al predio se habilitarán a las 20:00 hs. de cada día.

Entradas: Popular $100, Platea Alta $120, Platea Baja $200, Preferencial $250, VIP $300

Historia de la Serenata a Cafayate

Los orígenes de la Serenata a Cafayate deben rastrearse mucho más atrás que el año 1974 que es cuando se escenifica por primera vez. Habría que remontarse a los tiempos de un Cafayate romántico, cantor y enamorado de las puras bellezas de la música. Cuando todas las reuniones familiares culminaban con el oficio ritual del canto íntimo, acariciante.

Cuando desde allí partían en busca de los balcones y rejas floridas los portavoces del más puro homenaje al sueño azul de “las mozas del lugar”. Don Arnaldo Etchart (padre) fue un entusiasta, gallardo animador de esos itinerarios que partían desde su hospitalaria residencia de “La Florida” y que concluían cuando el lucero del alba caía derrotado por las luminosidades del nuevo día.

Los inolvidables José Novillo y Cunco Nanni fueron a su vez fervorosos sostenedores del rito y más tarde –historia reciente- Martín Salazar con Víctor Ruíz comienzan a sumarse periódicamente esas luminosas siembras musicales. “La Serenata” en Cafayate era una institución tradicional auténtica. Un culto cumplidamente celebrado a través del tiempo. Lo de ahora es la exaltación poética de ese rito.

Sentido de la Fiesta Anual

Partiendo de la base de que Cafayate, debía tener y mantener su fiesta anual, luego de la frustrada experiencia de las fiestas de la Vendimia que demandaban apoyos oficiales no siempre puntuales, Arnaldo Etchart por un lado y el autor de esta nota por el suyo andaban acariciando la inquietud de instalarla. Un casual encuentro, vía Pepe Lacasa, un cafayateño volvedor y entrañable, estableció la coincidencia. Arnaldo Etchart y sus hermanos en nombre de hondas y cariñosas remembranzas, querían regalarle una fiesta a su pueblo.

Por los antecedentes anotados lo que se pensaba realizar no iba a ser un festival más. Ni siquiera llevar nombre de tal. Tampoco quedaría encasillado en la remanida clasificación de “festival folclórico”. Tenía que ser como proponía Arnaldo Etchart: un regalo musical, un homenaje al laborioso pueblo cafayateño y, por extensión, a toda la población vallista. Y desde luego una empresa no comercial. Y si iba a ser un regalo, un homenaje, los espectáculos a ofrecerse debían ser absolutamente gratuitos. Y síntesis, que tiene su fundamento en las esencias de la tradición musical, serenatera de los cafayateños, que es el regalo el homenaje local que anualmente se brinda al pueblo de Cafayate y a su hermoso entorno. Además, una empresa artística no comercial amplia y no ceñida la estricta calificación de manifestación “folclórica”, ya que en la programación caben todos los géneros de la música y la canción popular. Una fiesta no convencional y animada con artistas procedentes de nuestro medio.

“La Bodega Encantada”

La “Serenata a Cafayate”, que se puso en marcha en 1974, no pudo realizarse al año siguiente en virtud de trabas de la burocracia oficial. Había que pedir permiso para realizar festivales y la autorización llegó dos días antes de la fecha fijada para la iniciación de la Segunda Serenata, que fue transferida para que la fiesta de Cafayate escapara de toda estructuración corriente, se decidió que la programación debía ser integrada exclusivamente por artistas salteños y por aquellos que habitualmente residen o desarrollen sus actividades en nuestra provincia. Y así se hizo desde febrero de 1974, cuando en la esquina de la plaza de Cafayate se levantó el proscenio que alojó la primera “Serenata”, que a juicio de algunos observadores, por la conmovedora modestia de conformación “fue la más hermosa de todas”. Redondeando la enunciación de la filosofía y propósitos que guiaron la instalación de la “Serenata a Cafayate” se puede decir, encontró su lugar para el año 1976, cuando su escenario se ubicó en el ámbito natural de una vieja bodega. Es decir en lo que actualmente se denomina “La Bodega Encantada”, que cuando llega febrero pone en libertad los duendes de la guitarrería, las dormidas esencias de la canción que se esparcen por todo el Valle como la convidadora señal del tiempo de la Serenata.

Texto publicado en Diario el Tribuno de Salta, el día 29 de enero de 1978, cuyo autor fue el siempre recordado César Fermín Perdiguero.

Fuente: www.serenata-cafayate.com.ar